Gema cuenta con más de veinte años de experiencia trabajando para que la igualdad de oportunidades sea una realidad en empresas y administraciones públicas. A lo largo de su trayectoria se ha especializado en el diseño, implantación y acompañamiento de planes de igualdad, así como en la formación y sensibilización de equipos directivos y organizaciones en ámbitos como la brecha salarial, la conciliación, la corresponsabilidad y la prevención de violencias machistas.
Es graduada en Trabajo Social por la UNED y cuenta con formación especializada en igualdad de oportunidades, mediación familiar, civil y mercantil, así como en intervención sociofamiliar y gestión de proyectos. Esta combinación le aporta una visión que integra la intervención social, la mediación y la gestión profesionalizada de iniciativas en entornos complejos.
Actualmente desarrolla su actividad a través de VALORen. Igualdad y Mediación en la empresa, donde diseña e implementa planes de igualdad y presta servicios de mediación para organizaciones públicas y privadas. Además, cuenta con una amplia experiencia como formadora en igualdad para administraciones, universidades y entidades sociales, abordando temáticas como sesgos inconscientes, coeducación y prevención de la violencia de género.
Su enfoque combina rigor técnico, capacidad pedagógica y sensibilidad para la mediación, facilitando procesos de cambio que ayudan a las organizaciones a integrar la igualdad de forma práctica, participativa y sostenible.
“Soy del norte, y eso se nota.
Quizá en la manera de mirar, en el carácter o en la suerte inmensa de vivir cerca de una bahía fantástica que muchas veces me basta con contemplar desde la ventana de casa. Suelo decir, medio en broma, que no tengo ningún hobby, pero seguramente no es verdad: creo que lo que me pasa es que me gusta todo. Me gusta mirar, pasear, imaginar, descubrir, compartir, inventar planes… incluso fantasear con cruzar esa bahía en kayak algún día.
También me encanta recorrer mi tierra con personas que vienen de visita, porque cuando la miro con ojos de turista vuelvo a darme cuenta de lo afortunada que soy. Hay algo muy bonito en redescubrir lo propio a través de quienes lo ven por primera vez.
Durante años pensé que no me gustaban los gatos… hasta que apareció Camilo. Ahora trabajo muchas veces con él a la espalda, así que la vida me ha enseñado a no decir nunca “de esta agua no beberé”.
Me gustan mucho las coincidencias, por eso Coincidir, de Macaco, me acompaña tanto. Y si pienso en las mejores de mi vida, lo tengo claro: mi incondicional, mi marido; mi estupenda Matilda; mi otra tierra Italia y mi madre, que ya pasa de los 90 y su llamada diaria es la que me pega a la vida.
Soy una persona curiosa, cercana, a la que le gusta irse para volver y de esas que creen que muchas de las mejores cosas llegan sin avisar… simplemente coinciden.”